Tuesday, May 30, 2006

La oralidad del marxismo, el marxismo oral

I.

Habríamos de ubicar el sentido de la oralidad en el contexto de la excreción y de lo que ha expulsado la mayor teoría de la lucha de clases nacida en el siglo XIX: la eliminación de todas la clases, en tal contexto, en tal borramiento de las teorías de la evolución y sus pragmáticas como razón fundamental – ahí, en la tierra de lo mismo, en el rumor a que nos lleva lo impensado y que es la condición misma para ser pensada, en la noche del marxismo y que nos da el propio postulado del marxismo im-postula-ble : hable.

La oralidad habría de ubicar múltiples orificios, huecos, fracturas, quiebres que hacen imposible operar un sentido último de la totalidad como trazo. La clase última, el saber absoluto como fin, como proceso en curso de una historia universal disuelta en las nomenclaturas del marxismo.

Disolución de la lucha de clases comprendida en el plano de la conciencia, la trascendencia, la filosofía burguesa de las líneas del marxismo (en sus líneas) que fosilizan el pensamiento marxista, y no dejan tratar este acabamiento, la deglución como operatoria del gasto que también se disuelve en el límite de lo económico, y que va siendo posible, porque proviene precisamente de los órganos imposibles que cruzan el cuerpo/corpus del marxismo como lo opuesto al cuerpo de cristo: «No hay comunión, se habla del comunismo… ¿Se come?…»

Apelar a la oralidad en un momento pos sicoanalítico, donde se disuelven los estadios del desarrollo, de la sublimación represiva que va de la etapa anal, a la oral, a la fálica. Disolución del marximo-erótico bajo el peso del instinto de muerte.

La absorción-deglución-disolución-combinación-expulsión del organicismo del marxismo y la instalación de las operaciones inmanentes de los cuerpos (el cuerpo en tránsito, orgónico, está siempre en relación a otros cuerpos, y el no-saber de esos cuerpos, el marxismo que no sabe del saber del habla que habla).

Porque habla todo esto de la dificultad inherente al problema de determinar los órganos marxistas: el habla de la inteligencia: la teoría del partido: la insurgencia. Mejor: la oralidad del marxismo como desprendimiento de cualquier metafísica de la violencia producida en el contexto de la lucha de la clases. La lucha de clases en la oralidad donde se abandona la posición, la doctrina, y se disponen los tras-paso. El marxismo como expresión de la deserción.

La oralidad del marxismo mostrando el movimiento, la dinámica excretora con que opera la lucha de la clases, y los marcos operacionales de la clasificación. La desclasificación y el marxismo. De esta manera, en la condición de la oralidad, en la expulsión misma de la materia fecal que afecta al marxismo que al haber querido atrapar lo real ha salido para afuera (al otro lado del boquete de la realidad) en el infierno de Lutero y el sollozo de San Agustín, mostrar el sentido con que la oralidad marxista desarrolla en las afueridades. Las tónicas de su propio errar en el prejuicio moderno de la política, de la ciudad, de la edificación de la institución marxista. La modernidad del marxismo y su fin marxista.

Dar lugar al recorrido, al acabamiento de las lógicas que recorren la dicotomía entre los espectros y las mercancías. Expulsión del marxismo como filosofía primera (como ontología aristotélica). Miseria sería la del marxismo quedado puramente como ontoteología. Miseria e ideas miserables de la boca y del afuera.

La oralidad sería la dinámica de la excrecencia como un pensamiento del evento, evento del pensamiento marxista saliendo de sus propios fundamentos en los cercos de la religión, en la moral, en la lógica, en el foso de la economía. El foso antieconómico del marxismo: la oralidad del marxismo contra las ciencia.
Operación de arrastre y desplazamiento de nuevos órganos nacidos de expulsiones de la fuerza, de la energía, de los modos de la producción restringida (del homo, el hetero: el futuro marxista del incesto).

La oralidad del marxismo-demente histérico en vez del estudio de la geometría de los círculos marxistas. En un plexo, la oralidad como la afectividad desentrañando la dinámica de las excrecencias. Artaud contra el marxismo.

El mecanicismo de las palabras resolviéndose en el silencio: la risa marxista y la ataraxia, el estupor, sufrimiento de lo propio y de lo ajeno. El marxismo perverso.
Al otro lado de la dialéctica, en el anverso del ciudadano. La oralidad en las múltiples confrontaciones que se dan entre Marx, Engels y Hegel. La oralidad contra la vulgata teórica de una miseria sin miserables. Disolución del marxismo como estado de naturaleza.

En la expulsión de todas las clases, no sustantivar lo uno, ni la unidad, sino el proceso completo de la oralidad en que operan efectivamente las lógicas de la transposición de la dialéctica a nivel de la Teología de la Liberación, la Filosofía de la Liberación (Dussell), de la heterología del Colegio de Sociología, la soberanía en Maquiavelo, Bataille y Sade. La oralidad del marxismo y la política moderna.
¿Oralidad singular la del marxismo oral? Porque sería como una lógica de obrar sin instituir un momento primero, y al desobrar todos los primeros movimientos del momento que se arraigan en el silabario de los manuales anticomunistas, saltar en los cercos de la sobre-de-terminación (el sobre azul de los marxistas: la lucha de clases y los términos).

Entonces la oralidad estaría más allá de la derrota en las afirmaciones imposibles que están siendo posibles también en el marxismo más extraño, y más alejado del sentido de lo propio -- en la impropiedad del marxismo propiamente hablando. La oralidad del marxismo como marxismo sin lengua materna. ¿Cuándo habla, qué come?
La oralidad del marxismo y su imposibilidad de atener una solución última que aprendiera y aleccionara el curso de un discurso estatuyendo lo que está en el proceso por venir descomponiendo los términos auténticos.

Tal sería, en un plano al menos, la experiencia de la oralidad cuando no hay lenguas madres. Vale decir, no solamente ver cómo se van poniendo juntos un elemento heterogéneo con respecto a otro. No se trataría de la arquitectónica del marxismo que recorre la configuración del mundo posible (de la medicina y la química: del juramento hipocrático de los doctores marxistas). Sino del contexto imposible del mundo. ¿Una Gaya Ciencia? ¿Un marxismo gay?

La comunicación en la desgarradura de los mundos: la intemperie del marxismo. En este sentido habría que ver entonces cómo se desenvuelve desde la salud del marxismo-Gargantúa, al del alfiler, y al del Artista del Hambre.

No un recorrido tópico ni temático del cual tenemos ya varios adelantos o posibilidades, más bien abordar la discusión en curso sin discurso, tal sería al menos, me parece, un aspecto desatado en donde el carácter estoico del marxismo expulsado, desarrolla también las pasiones más alegres y despiadadas de la sepultura, de la corrupción del mundo, de la desclasificación. Mejor: en la corrupción material de un materialismo sin lengua materna, el marxismo oral.


II. TEORIA Y PRACTICA DESCLASIFICATORIA DE DOSSIER PLANTEADOS EN ANATEMAS

ANATHEMA
1. somebody or something that is greatly disliked or detested and is therefore shunned
2. a curse from a religious authority that denounces something or excommunicates somebody
3. any forceful curse or denunciation
4. somebody or something cursed, denounced, or excommunicated by a religious authority


-Las historias de vida y los testimonios del marxismo: trabajo vivo / muerto.

-Los estatutos dictatoriales: las configuraciones de las dictaduras marxistas (endógenas, exógenas), los internacionalismo de las clases, las distintas formas de universalismos marxistas (éticos, epistemológicos, estéticos).

-Los destinos del marxismo-budista y las reencarnaciones materiales a la Deleuze & Guattari. La biología, la biopolítica y el marxismo.

-Los marxismos-tántricos a nivel del liberalismo marxista de los humanistas latinoamericanos y los misales marxistas heterodoxos.

-Las purgas: el marxismo expulsado por (de) (los) marxistas a nivel de las relaciones entre utopías positivas y negativas: antiutopías, heterotopías, exotopías, y atopías (o los elementos sin tópica, sin topo, del marxismo no dialéctico).

-La prehistoria del marxismo: los cultos paganos del marxismo vulgar. El culto de la comunidad fundamental.

-El marxismo-abyecto derivado de la crítica pornológica a los regímenes pornográficos.

-La anarquía marxista: las deposiciones del poder, la reabsorción, el reciclaje, la ecología del marxismo, el marxismo como imposibilidad sistémica de operar (el placer marxista).

-La fiesta: El marxismo como alimento. El alimento marxista. La fecundidad de la miseria. El marxismo imperialista. Los imperios marxistas. El marxismo oral y la razón imperial.

-Marx y nosotros. Soluciones al círculo de la empatía. (Elaborar la apertura anatemática).

Rodrigo Naranjo

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